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jueves, 22 de marzo de 2012

Atrio-Cáceres. (2* Michelin)

En este post os voy a contar la que muy probablemente haya sido la mejor experiencia gastronómica de mi vida. En primer lugar quisiera dar las gracias a María, que ha sido quien me ha dado la oportunidad de probar este excelente restaurante. Espero que consiga trasmitiros aunque sea una pequeña parte de lo que yo sentí en este restaurante. Nunca he estado muy a favor de la cocina moderna, siempre he preferido la comida tradicional, a poder ser española. Ahora me doy cuenta que cierto es eso de que para poder opinar hay que probar o conocer. Menos mal que he aprendido a una edad temprana y tendré tiempo de tener experiencias similares (si el bolsillo me lo permite). Por esto animo a todas aquellas personas que piensan que la cocina de autor son "pijaditas" y que donde esté un buen chuletón se quite todo lo demás, a que lo prueben, al menos una vez y que después me digan. 

Atrio se encuentra en la ciudad de Cáceres, antiguamente estaba situado en la Avenida Europa de la capital extremeña, pero desde el año 2010 se ha trasladado a la Plaza de San Mateo 1. Este nuevo proyecto incluyó un boutique hotel de 5* compuesto por catorce habitaciones, 5 de ellas suites. El proyecto fue realizado por el estudio madrileño de arquitectos Luis M. Mansilla y Emilio Tuñón. El edificio esta tan bien integrado dentro del conjunto historio/artístico de Cáceres que una vez en la Plaza de San Mateo no encontrábamos el Restaurante. El proyecto ha sido galardonado con el premio FAD de Arquitectura 2011 que otorga la entidad Fomento de la Artes y Diseño (FAD) de Barcelona.


Reservamos en el mismo día, ya que fue algo que no teníamos pensado. Era domingo y víspera de festivo, pero no tuvimos problema. Desde la llegada al Hotel/Restaurante te das cuenta de que estas en un lugar de un nivel superior. Una legión de trabajadores del hotel te dan la bienvenida. Carmina, la relaciones públicas se te acerca para darte la bienvenida, tras indicarle que teníamos reserva para comer inmediatamente se te acercan dos mozos que te piden amablemente los abrigos. Carmina te sugiere si tienes necesidad de ir al cuarto de baño y te acompaña a tu mesa. Allí ya te esperan dos camareros, te dan la bienvenida y te ofrecen algún aperitivo, cerveza o champagne. Inmediatamente el propio Toño Pérez chef y copropietario se acerca, te da la bienvenida a su casa y te explica la carta. Hay dos menús según el hambre que tengas y después está el menú degustación que es lo que nosotros pedimos.


El menú degustación está compuesto por 2 entrantes, 3 primeros, un pescado, una carne, dos postres y para terminar café y postres. No se si me acordare de todos los platos y el nombre exacto de cada uno.

De aperitivo además de las bebidas nos trajeron unos macarons rellenos de paté de ciervo, no pintaba mal la cosa desde el principio, exquisito. Se me ha olvidado comentar antes que ponen una mesa auxiliar para servir todos los platos y que para cada uno de ellos te cambian los cubiertos.

El primer entrante del menú desgustación consistía en un milhojas de sardinas, sobre una base de pastel de cabracho. Verdaderamente de lo mejor que he comido nunca, la sardina tenía una frescura especial y el pastel de cabracho estaba delicioso, una verdadera sorpresa que de algo tan sencillo se pueda obtener un sabor tan exquisito. Para estos primeros plato nos pusieron un pan de aceitunas negras con aceite.


El segundo entrante consistía en un capuccino de foie y boletus. Estaba perfectamente conseguido, servido en taza y con su típica espuma. El camarero te aconseja introducir la cuchara en vertical y coger del fondo hacía afuera para comerlo todo junto. No hace falta decir que no he comido un foie tan fino en toda mi vida y mira que soy aficionado.


Seguimos con el primero de los platos principales, gamba marinada, ensalada de brotes y crema agria con caviar. A mí es el que menos me gusto de todo lo que comimos. Aunque la originalidad se observa a simple vista y es un plato muy vistoso, ni la textura, ni el sabor fueron los que mas me gustaron. Plato curioso, pero en el que a mi entender prima la creatividad sobre el resultado final.



El segundo de los primeros fue cigala, careta de ibérico y jugoso cremoso. Uno de los mejores. Servido en plato hondo, de base el jugoso y sobre él un cuerpo de cigala limpio y encima la careta de ibérico. Plato tierra-mar elaborado con ingredientes de primera calidad y resultado excelente. Cuando terminas la cigala y la careta es obligatorio coger la cuchara y acabar con el caldo, me acuerdo y se me hace la boca agua.


El último de los primeros platos, brocheta de calamar e ibéricos con salsa de curry. Mi favorito. Lástima que no tenga foto. Quizás en estos últimos dos platos haya demasiados elementos en común, tierra-mar, ibéricos, pero les puedo asegurar que no tienen nada que ver. Este plato es un guiño a la cocina asiática y un verdadero acierto para mi gusto. Como podéis apreciar la comida va subiendo de nivel por momentos y aun quedan los segundos y el postre

Pescado, Lubina con salsa de puerros. La lubina es un pescado que me encanta, pero de verdad que nunca había probado una tan fresca, se te deshacía en la boca, pura mantequilla. El plato en sí no tiene mas misterio, pero es que la calidad de la lubina lo dice todo. Te comes hasta la piel, que esta crujiente. A esta altura de la comida ya has perdido el miedo inicial al que dirán y te atreves a lanzar algún que otro "barquito" para aprovechar al máximo la calidad de los platos.


Carne, pluma de ibérico con foie, reducción de PX y crema de berros. Un clásico en el que prima una vez mas la calidad de la materia prima sobre la elaboración, que no tiene mucha complejidad. En este momento de la comida se acerco José Polo, el otro copropietario, a preguntar que tal todo y charlar un rato.

Creo que a lo largo de los siete platos hay un denominador común que es la calidad y que la creatividad va de mayor a menor, arriesgando mas en los entrantes y primeros platos y yendo a lo seguro en los platos principales. Aun así toda una experiencia gastronómica. Podéis pensar que los platos son muy pequeños, yo pensaba lo mismo al principio y puedo decir que acabé lleno y aun faltan los postres...


Primer postre. Binomio de Torta del Casar. Ya sabéis que no soy mucho de dulces y que casi nunca llego a los postres, pero si hubiera postres como este en mas sitios sin duda sucumbiría. La Torta del Casar se presenta en este plato de dos formas, en helado y al natural. Viene acompañado de crema de membrillo. Increíble. Para un amante de este queso como, no podrían hacer postre mejor. Me acorde mucho de mi familia ya que muchas veces pedimos queso de postre y hay camareros que nos miran con caras raras, me tranquiliza saber que un chef con dos estrellas michelín tenga nuestros mismos gustos.


Segundo postre. Tocinillo con helado de yogurt y tierra de cacao. Para mi gusto mala idea después de ocho platos, algo tan pesado como el tocino de cielo. Como el resto de la comida excelente, pero quizás otra cosa mas ligera estaría mejor para terminar.


Bueno hasta aquí la comida, espero que hayan empezado a salivar lo mismo que yo, eso será señal de que he logrado transmitir una mínima parte de la excelente comida que disfrutamos.

Para terminar cafés acompañados de sorbete ligero de tiramisú, trufas, petit fours, gominolas, buñuelos, etc. Una verdadera legión de dulces de los que tomamos el tiramisú y poco mas ya que estábamos realmente llenos.


Todo esto acompañado de un vino blanco, Ossian 2007. Consejo del sumiller, quien estuvo muy atento en todo momento y fue muy agradable. Merece la pena tras la comida visitar la bodega del restaurante, creo que tiene unas 2500 referencias. Os dejo la carta de vinos, no tiene desperdicio.



Por último hay que hablar del desagradable tema del dinero. Comer en un restaurante así no esta al alcance de cualquier bolsillo, ni es algo que la mayoría de personas se puedan permitir habitualmente. Yo entiendo que para comer en un sitio así, con estos precios tienes que ser un amante de la gastronomía y aprovechar una ocasión especial para darte el gustazo. En mi caso se reunieron estos dos factores y creo que mereció la pena. Menú degustación, 120 euros/persona. Botella Ossian 2007, 60 euros. Mas aperitivo y café unos 320 euros en total.

Dejo las señas del hotel /restaurante.

Plaza de San Mateo 1
10003 Cáceres
T. +34 927 242 928
F. +34 927 226 045
info@restauranteatrio.com                                         

Si les apetece pasar al Chateau and Relais-Atrio...(pinchad en la foto).


                                                                   


miércoles, 21 de marzo de 2012

Pez mantequilla

El pez mantequilla o Butterfish es un pescado muy utilizado en la cocina japonesa. Se trata de un pescado blanco de agua salada, algo graso, de carne blanca y sabrosa, su textura es firme pero delicada, y esto permite degustarlo crudo, especialmente en Sashimi o en Niguiri Sushi.

No está claro de que especie se trata. Parece ser que es el llamado Bacalao Negro que no tiene ningún parentesco con el bacalao que comemos en España. En América es conocido como Sablefish y en Japón como Guindara, nombre que está calando en nuestro país.

Casi imposible de encontrarlo fresco, la empresa Alaska Seafood se encarga de comercializarlo en España.




Fuente: www.ellaboratoriogastronomico.com

martes, 20 de marzo de 2012

Hoy nos quedamos en casa: Salmón en salsa de cebolla.

Hola a todos. Tras el éxito de la primera entrega de la sección "Hoy nos quedamos en casa" (ya es el post mas visitado) hoy vamos a compartir una nueva receta. En este caso vamos a cocinar pescado, en concreto salmón. Para mí, uno de los mas sabrosos, pero también, ya que ambas cosas van de la mano, de los mas grasos y que no a todo el mundo gusta. Esta especie, de la familia de los salmonidos nace en agua dulce para después migrar al océano y solo vuelve a su lugar de nacimiento para procrear. Quizás el mas famoso sea el salmón noruego pero también en el norte de España podemos encontrar (aunque cada vez menos por desgracia) excelentes piezas de salmón.

Conocemos muchas formas de preparar este sabroso manjar, ahumado, marinado, en tartar, a la plancha... Seguramente estas son las formas mas habituales de encontrarlo en un restaurante. Hoy en cambio vamos a cocinarlo en una salsa de cebolla, una receta muy sencilla, que se prepara en un momento y tiene un resultado estupendo. Como yo no soy un manitas de los fogones, le he "robado" la receta a mi abuela. Así que ¡ojito! Que la cocina de la abuela es mejor que la de cualquier restaurante.

Para que veáis que no miento aquí os dejo la prueba del delito. La receta de puño y letra de mi abuela. Ha sido una tarea dura de traducción y adaptación al lenguaje actual pero aquí la dejo.


Bueno, como todo buen plato, la base está en la materia prima y por lo tanto habrá que buscar un buen salmón. En principio con una rodaja valdría para dos personas, pero si los comensales tienen buen saque será necesaria una rodaja por persona. Yo personalmente me como una rodaja sin problema, pero mi opinión en este caso no es objetiva ya que es uno de mis platos favoritos.


Ingredientes:  1 o 1/2 rodaja de salmón por persona.
                    2 cebollas grandes.
                    1 diente de ajo.
                    Vino oloroso dulce.
                    Aceite.
                    Sal.                 

Lo primero es preparar el salmón. Se lava y cada rodaja se divide en dos filetes quitándole la piel y las espinas centrales. Hay que tener cuidado porque cada filete tiene espinitas entre la carne, tirando de ellas salen fácilmente. Lo más fácil es indicarle al pescadero que le retire la piel y las espinas.


También podemos usar la parte de la cola, que esta limpia de espinas y de las que salen estupendos escalopes (también le decimos al pescadero que nos lo prepare).


A continuación se tiene una sartén honda con un poquito de aceite o mantequilla según gusto. Se sala el pescado y se pone vuelta y vuelta en la sartén.

La cebolla cortada en cascos y un diente de ajo se sofríe hasta que la cebolla este pochada, sin quemarse. A continuación se pasa la cebolla por la batidora, se le añade un poco de sal, una copita del vino oloroso dulce que tengamos en casa y se bate todo junto.



Si la sartén que hemos utilizado para el salmón tienemucha grasa se retira, esto es importante ya que sino el plato quedará demasiado graso. En  esa  misma  sartén  echamos  la  salsa que hemos preparado, debe cubrir el pescado. Se añade un poco de agua si hiciera falta y se deja que de un hervor, poco tiempo para que no se reseque el pescado. En cuanto empieza a destilar un jugo lechoso, poco mas le queda.


Acompañado de unas patatas cocidas al vapor, queda un plato delicioso y completo.



Nota de la abuela: Yo suprimo el vino casi siempre, pero a algunos le gusta mas con el vino (creo que es una indirecta a algún miembro de la familia).


Por último señalar que a diferencia del arroz con pollo y salchichas, las fotos que acompañan la receta no son originales. La próxima vez que cocinen salmón en casa (espero que no sea dentro de mucho) haré fotos y modificaré las actuales. Espero les haya gustado la receta, se atrevan en casa y me digan que tal!!!