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sábado, 19 de enero de 2013

Taberna los Gallos.



C/ Puigcerda, 4ºB
28001 - Madrid
Telefono: 91 431 06 47

http://tabernalosgallos.com/

Ayer volví a cenar en esta taberna, recientemente reformada y tengo que decir que salí con un sabor agridulce. No era la primera vez que iba, el año pasado fui dos o tres veces, pero hacía tiempo que no volvía.


Fuimos dos parejas, nos dieron mesa en la segunda planta porque llamamos esa misma tarde y el restaurante ya estaba lleno. Este comedor ha ganado en encanto y ha perdido en espacio ya que desde la reforma, que aun no está terminada, se ve la cocina a través de una cristalera, por lo que no te llegan los olores y es curioso ver tantas personas trabajar en un espacio tan reducido.


Nos comentaba la camarera que han tenido que ampliarla porque tenían problemas con los tiempo entre plato y plato y la han agrandado ganando espacio al comedor.

El ambiente es joven, grupos de amigos y parejas se reparten por las cuatro salas del restaurante. La decoración es moderna y sencilla, predominando los tonos claros, todo esto hace que el ambiente sea muy agradable.



La comida es sencilla, cocina andaluza, pescadito frito, entrantes sencillos y alguna carne componen la carta. Nosotros decidimos comer de raciones y así probar de todo un poco, cada uno eligió un plato. Pedimos ensaladilla, espárragos trigueros, mejillones con cerveza a la mostaza y terrina de foie.

La ensaladilla no está muy buena, sin más, los espárragos estaban ricos, el foie correcto y los mejillones para mí lo mejor, la salsa estaba para untar pan. La cantidad de las raciones algo escasa, sobretodo en la ensaladilla y el foie.



Como nos quedamos con hambre pedimos unas croquetas, mitad de espinacas, mitad de jamón que estaban muy ricas y de postre gula de chocolate y mus de cheesecake, el primero bastante mejor que el segundo.

Para beber una botella de Beronia vino que ya conocíamos todos y alguna que otra cerveza.

La sobremesa la terminamos con unos gin-tonics y la alargamos tanto que ya estábamos solos en el comedor  aunque habíamos llegado los primeros.


La cena fue muy agradable, por la compañía, la decoración y la simpatía de las camareras, la comida estuvo correcta y la cuenta bastante inflada para lo que comes, me da la sensación que estas pagando el barrio donde está y la gente que se mueve por este tipo de sitios. También me pareció que los precios habían subido desde la última vez que fui, creo que la reforma la estamos pagando entre todos, algo muy habitual en este país. En definitiva un lugar donde dejarse ver mas que una casa de comidas y eso lo notas en la cuenta.





lunes, 7 de enero de 2013

Chifa

C/ Modesto de la Fuente 64, Madrid.
Telf. 91 543 75 66 

Como cada vez mas gente sabe que Chifa es el término utilizado en Perú para referirse a la comida importada por los inmigrantes chinos de los siglos XIX y XX, así como a los restaurantes que sirven esta comida. La cocina china se fusiono con los gustos y los ingredientes mas característicos de este país sudamericano y de esta mezcla surgió una cocina rica en sabores y especias.

Este espacio gastronómico es el hermano pequeño o versión low cost del afamado restaurante Sudestada, que se situaba antes en este mismo local y que tuvo que mudarse a la C/ Ponzano, a un local mas grande. Cada vez es mas habitual entre los grandes restaurantes de Madrid crear un segundo espacio mas accesible a todos los bolsillos. Esto es, a mi entender, un arma de doble filo porque si es verdad que te diversificas y llegas a un mayor público objetivo, no es menos cierto que te van a seguir exigiendo un nivel de calidad alto por tu reputación y es importante estar a la altura.


Chifa es un pequeño local con no mas de siete mesas y una barra para cuatro personas. Hay dos turnos de cena, uno de 8:30 a 10 y otro de 10 en adelante. Nosotros llegamos sobre las 9, sin reserva y aunque había mesas libres en el primer turno elegimos la barra que estaba vacía y no tiene turnos.

Una de las cosas que me gusto es que puedes ver como trabajan en la cocina y desde la barra mejor que desde ninguna mesa ya que está frente a la misma. La carta es muy breve, cuatro entrantes y cinco platos principales.


Pedimos para compartir el ceviche y como platos principales los tallarines salteados con pollo y marisco y el arroz chaufa.

El ceviche a mi entender, que en esto de ceviches no es mucho, riquísimo. En este caso era de pulpo, vieira y corvina. Lo especial de este plato es la frescura y la intensidad de sabor. Que llevara además wakame fue una sorpresa muy grata. 


El arroz chaufa aunque con una pinta extraordinaria estaba un poco soso y fue una decepción. Te explican la composición de todos los platos y en este caso te comentan que hay que pinchar la yema del huevo previamente y mezclar con el resto de los ingredientes. Además se acompaña con una pechuga de pato que estaba rosada por dentro, en su punto.


Los tallarines si que cumplieron con las expectativas, una vez mas destaca por lo intenso de su sabor, el contraste entre el cerdo, el marisco y la frescura de las verduras y especias que lo acompañan. Lleva carne de cerdo, gambas y media nécora, una auténtica delicia.


Para beber una cerveza, "La virgen" que nunca había probado y una copa de vino tinto. Tienen carta de vinos tampoco muy extensa.


Una cena bastante agradable, por un precio razonable pruebas una cocina con mucha personalidad, no acta para todos los paladares y que no es muy común en nuestro país. Sin duda volveré para probar cosas nuevas.

No tiene página web o yo no he sabido encontrarla.

domingo, 14 de octubre de 2012

Bla Bla Bla Bistro y no Bistro.

En este caso elegimos quedarnos el puente de la Hispanidad en Madrid y que mejor manera de comenzarlo que conociendo un sitio nuevo. Hacía tiempo que queríamos probar este restaurante y al fin nos lanzamos. Como fue una cena un poco improvisada reservamos tarde, a eso de las 10:30. Aparcar por la zona es un poco difícil, aunque se puede recurrir al aparcacoches o coger un taxi y así no te preocupas de lo que bebes. 


El restaurante está dividido en dos salones, nosotros estábamos en este primero que está en el mismo espacio que la barra, con dos pequeños sillones para tomar una copa o un aperitivo mientras se espera. La primera impresión que tuve al entrar fue de bullicio, muchas personas moviéndose y sin distinguir muy bien quienes eran comensales y quien camareros. Además el local es bastante ruidoso, al menos en este primer salón, así que olvídense de una conversación tranquila hasta que el local no se vacíe. La luz es muy tenue por la noche así que nada tiene que ver con el salón luminoso de la imagen.


La carta es la que pueden ver, hay muchas opciones y diferentes menús para probar distintas cosas, las bebidas están acompañadas de un paté de oca y mantequilla con una selección de panes, un buen bocado para empezar. Nosotros para compartir nos decantamos por el Fried Shoft Shell Craft que no es más que un cangrejo de cascara blanda, servido frito con pimentón picante y acompañado de una salsa similar al ali - oli. Nunca los había probado y la verdad merece la pena, el sabor es fuerte, a marisco y está muy bien acompañado con un toque picante.


De segundo elegimos Steak Tartare Buey y Carpaccio de Roast Beef. Ambos platos muy conseguidos, aunque como punto negativo decir que el tiempo de espera fue mayor al habitual, cosa de la que se disculparon. Yo comí el Steak y probé el carpaccio. Del Steak decir que estaba en su justo punto de picante y que eran trozos "contundentes", para mi gusto como debe ser, que notes que estas comiendo carne, ya que en otros sitios te lo ponen demasiado desmenuzado. El Steak viene acompañado de patatas fritas y biscotes. El Carpaccio muy rico también , una carne con mucho sabor lo que es fundamental en este plato o no te enteras de lo que estás comiendo.


De postre una Tarte Tatín acompañada de helado de vainilla y un Gin Tonic de Hendricks, todo para compartir, en este momento, mas de las doce de la noche, el restaurante estaba mas vacío y se podía charlar relajadamente. No soy ningún experto en Tarte Tatin  pero a mí me supo extraordinaria. 


Como anécdota curiosa decir que poco después de entrar en el restaurante descubrimos el por qué del alboroto, estaba cenando Cayetano Rivera con toda una "cuadrilla"de amigos, no sé si tendría algo que ver con su temporal retirada del mundo del toro, pero tenían una buena liada. En general se veía el clásico ambiente de gente guapa madrileña, un sitio para dejarse ver y que te vean que tan peligroso es a veces con la calidad y los precios.


Como conclusión un restaurante con altibajos, para mi gusto demasiado ruidoso y demasiado tiempo entre plato y plato lo que puede llegar a aburrirte y se debe a un problema de organización, quizás porque no lleva mucho tiempo funcionando o porque el chef estuvo paseándose toda la noche por los comedores. Como unto positivo la comida, aunque no sorprendente si está a un buen nivel, habrá que repetir y probar cosas nuevas. La hamburguesa Bla Bla Bla que vimos pasar varias veces tenía pintaza!! 

Del precio no puedo decir nada porque me invitaron pero en la carta podéis hacer la suma si estáis interesados!

De beber, que siempre se me olvida, una cerveza y 3 copas de vino de la casa, Finca Constancia 2009, Denominación de origen Tierra de Castilla.



martes, 5 de junio de 2012

La Cuchara de San Telmo-San Sebastián.

Hacía tiempo que quería hablaros de este pequeño rincón gastronómico en San Sebastián. Lo conocí en mi primer viaje por aquellas tierras y desde entonces he vuelto en multitud de ocasiones. 

Digo lo de pequeño rincón porque el establecimiento es reducido, apenas una barra y una contra barra que en verano se amplía con una terraza. Está en la calle Treinta y Uno de Agosto auténtico centro gastronómico de San Sebastián. El local está bien atendido por cuatro o cinco camareros. El sistema para pedir, por su escaso espacio, es por turno. Pides y dejas tu nombre, y al rato te llaman. 


¿Veis la pizarra que está a la derecha de la foto? pues ahí está toda la carta resumida. Va variando día a día, pero hay una serie de "imprescindibles" que nunca cambian. Como he dicho, ya he ido varios días y no me acuerdo de todos los pintxos que me he pedido, pero voy a intentar dejar una buena lista de los que sin duda tenéis que probar cuando vayáis. 


Allá voy, tener el babero cerca porque se os va a empezar a hacer la boca agua...

Vieira Toro evuelta en Tocineta de Bellota siempre me gusta empezar por este pintxo, realmente alucinante la mezcla tierra y mar. Los productos son de primera calidad. Lo acompañan con un ali-oli muy suave, un verdadero lujo.


Risotto Cremoso de Queso de Cabra y Aceite de Perejil otro de los "imprescindibles" que siempre está en la pizarra. Lo he comido solo una vez porque aunque muy bueno, creo que hay cosas mas interesantes que probar.


Carrillera Ibérica sobre Puré de Patata otro de los clásicos. Es de los pintxo que mas se piden, la última vez que fui me pudo la curiosidad y lo probé, muy muy rico. Tiene mucho éxito entre nuestros vecinos franceses.


Canelón Cremoso de Morcilla de Beasain este pintxo fue junto con la vieira y el pato los que me conquistaron la primera vez que fui. Algunos días hacen canelones y otro raviolis. La morcilla queda especialmente suave. En ocasiones, sustituyen la morcilla por lo que Andalucía llamamos "pringá" imaginaos como está eso...


El que a estas alturas no tenga ganas de visitar este rincón es que no le gusta comer. Voy a hacer un parón para ir a tomarme un pintxito porque esto no hay quién lo aguante. Mas adelante haré una segunda parte de este post porque el lugar lo merece. Estoy deseando ir con los amigos un día y hacerme la pizarra entera. ¿Alguien acepta el reto?


miércoles, 23 de mayo de 2012

Poncelet Cheese Bar

Hoy la cosa va de quesos, de todas las nacionalidades, texturas y sabores, pero no dejéis de leer este post los alérgicos a la lactosa, porque el Poncelet Cheese Bar además de queso ofrece muchas mas posibilidades para comer. Vayamos por partes.


Como en la mayoría de los post, me gusta primero situaros un poco, ¿Donde está el CheseBar? Pues en la Calle José Abascal Nº 61, casi llegando a Gregorio Marañón, por lo que este es el metro mas cercano. Conviene reservar con tiempo, yo lo conseguí al segundo intento, fui a comer un viernes y el local estaba prácticamente lleno.


La decoración es en madera, predominando los colores claros, está dividido en varios ambientes, hay mesas comunales, donde se puede comer con otras personas  sentadas  a  la misma mesa, al estilo nórdico y mesas redondas para disfrutar de una mayor privacidad. También existe la posibilidad de comer en barra, hay dos, una a la entrada y otra al fondo. Por último en la planta superior hay una biblioteca, con numerosos libros sobre quesos. Hay que mencionar también que en la planta baja hay un jardín colgante que le da mucha luminosidad al local.


Como ya dije antes, la oferta de comida no se centra en el queso únicamente, la carta de mesa (hay carta de barra diferente) se divide en entrantes, ensaladas, sopas&verduras, pastas&arroces, carnes y pescados. Muchos de estos platos llevan queso, pero hay algunos sin queso expresamente indicados. Con el aperitivo te sirven una cata de queso, en nuestro caso era un queso Suizo, pero no recuerdo el nombre. Además diferente tipo de panes y mantequilla (de anchoas), un buen comienzo.


Pedimos para compartir una ensalada y dos platos, la Ensalada de Roastbeef con Queso Gruyère (con espinacas, vinagreta de miel y micromezclum). El plato se presenta en tiras de roastbeef muy finas enrolladas en hojas de espinacas y rociadas con la vinagreta, a parte el queso gruyère y el micromezclum, muy muy rica, la recomiendo.


De segundos platos, por un lado Canelones de Alboronia de verdura y vieiras (con crema de boletus edulis y queso Ragusano). La alboronia para los que como yo, no lo sepáis, es un guisado de berenjenas, pimiento, tomates y calabazas. No tengo foto, el plato trae cuatro canelones pequeñitos, la pasta es negra y esta relleno de verduras y vieiras acompañado de la crema y el queso, muy rico también. 

Por otro lado queríamos un plato de carne, dudábamos entre la Mini-Cheese Burguer de Wagyu de Kobe y la Presa Ibérica a la Sidra. Como no hacía mucho que había estado en A fuego Negro comiendo su afamado Mc Kobe, no quería llevarme decepciones así que opte por la presa, el nombre completo del plato (que tiene su miga) es Presa Ibérica a la Sidra al humo del sarmiento (con queso Afuega l´ Pitu y nuestro reconocimiento a Ernesto Madera, su elaborador). 


La foto no corresponde con mi plato, pero para que os hagáis una idea. En mi caso el corte era otro, en tacos y la carne a petición mía, estaba únicamente sellada. El queso no lo conocía, se elabora en el Principado de Asturias y fue un verdadero descubrimiento.

Y que mejor forma que rematar una excepcional comida, con un refrescante Mojito en Sorbete (con granizado de ron tostado). Ideal para sofocar los calores que aprietan por los madriles. 


Para completar la información, decir que bebimos además de una cerveza, dos copas de Marques de Riscal Reserva (lo sirven por copas a 3 euros/copa) y que en total la cuenta fueron unos 60 euros, que para la calidad de lo que comimos me parece un precio muy ajustado. Sin duda repetiré experiencia.

Si queréis conocer por vosotros mismos el cheese bar adelante...


martes, 10 de abril de 2012

BARRASIE7E-Cádiz

Hoy estoy contento, a este blog le faltaba algo y por fin voy a quitarme la espinita. He hablado de sitios en Cáceres, en San Sebastián, en Madrid, pero me faltaba hablaros de mi tierra, Cádiz. Ciudad trimilenaria que este año está de celebración por el bicentenario de la primera Constitución española. De Cádiz me quedo con la alegría de sus gentes, la multitud de bares donde tomar una cerveza bien fría, sus calles estrechas que siempre miran el mar, sus balcones llenos de flores, esos miradores que coronan las casas, sus carnavales regados de fino y moscatel, pero si hay algo que me gusta de Cádiz y por lo que necesito volver siempre que puedo es el mar. Esos 7 kilómetros de playa divididos en Cortadura, La Victoria, Santa María y La Caleta. Ahí he crecido y ahí regreso cada vez que puedo. 


Como he dicho antes Cádiz tiene infinidad de bares donde tomar una cerveza acompañada de unas tortillitas de camarones o unas papas aliñás. Iré poco a poco descubriendo mis lugares favoritos, pero quiero empezar por un sitio relativamente nuevo, un balcón gastronómico al mar que he visitado un par de veces esta Semana Santa. BARRASIE7E se encuentra a pie de playa, en su terraza se puede comer escuchando las olas de la playa de La Victoria. Pertenece al grupo El Faro que es uno de los mas reputados de la provincia. ¿Por qué BARRASIE7E? pues porque siete son los hijos de los tres hermanos que regentan El Faro y porque con sus veintidós metros, la barra es la protagonista de este establecimiento. 


La decoración es moderna, predominando las amplias cristaleras para disfrutar de las vistas y la utilización de materiales metalizados. Los camareros distribuyen a los clientes entre la barra y mesas altas para que todo el mundo esté cómodo.  En el exterior tiene una terraza, antes abierta y que ahora han cerrado para poder aprovecharla también en invierno y los días de levante. 


La carta es muy variada y te invita a probar muchas cosas, latitas de conserva, arroces que van sacando, platos para vegetarianos, pescado del día, postres de la casa, etc. Os voy a contar un poco las cosas que he probado de la carta actual. 


Papas aliñás con huevo cocido y atún un clásico de El Faro y muy recomendable para acompañar la primera cerveza. Una manera perfecta de empezar nuestro recorrido gastronómico. 

Raviolis de foie fresco y pato confitado están ricos aunque se te hacen algo pesado con el pato, me gustaba mas cuando los hacían de foie y boletus. 

Crujiente de langostino con salsa agridulce picante un clásico de BARRASIE7E  yo siempre que voy lo pido, así que por algo debe ser.


Cazuelita de gambas al ajillo no es de los mejores sitios donde comer este plato en Cádiz, gran fallo que no este presentado en cazuela de barro.

Pulpo a la plancha con muselina de patata muy rico aunque algo escaso. La muselina de patata muy conseguida, con una textura muy agradable.

Presa ibérica a baja temperatura con couscous y Pedro Ximenez alternativa al clásico magret de pato con couscous y PX acompañado de compota de manzana de El Faro. La presa muy tierna y roja por dentro y el couscous muy bien preparado, plato para rebañar.

En un restaurante del grupo El Faro es imposible perdonar el postre. Conozco amigos que van únicamente por esta razón. Nos decantamos por un clásico Bizcocho templado de chocolate con helado de vainilla, toffe y chocolate imposible resistirse a este pecado de azúcar. 


Y para terminar una agradable comida que mejor que un buen trago largo como lo denominan allí. Yo en esto, como en muchas otras cosas soy un clásico, así que me pedí un Gin-Tonic de Hendrick´s que aquí en vez de servirlo con pepino lo hacen con cardamomo, enebro y cascara de limón. Un complemento extremadamente refrescante para una buena sobremesa que se alargo durante horas. 


Por unos 25 euros por persona se puede comer bien, con postres, beber cerveza y vino y terminar con una copa. Para ser Cádiz es de los sitios mas caros, pero la verdad que la calidad de los productos, el servicio y, las vistas y decoración del establecimiento bien merece pagarlos. Si tengo que poner alguna pega es la cantidad de alguno de los platos, demasiado escasa. 


Tristemente las vacaciones se han terminado y ya estoy en Madrid otra vez, pero aun tengo muchos sitios de los que hablaros en mi ciudad. Lo iré haciendo despacito y con buena letra. Lo que si quiero es invitar a todo el que lea este post y aun no conozca Cádiz capital a que se acerque y se de una vuelta por el Cádiz viejo (como lo llamábamos de pequeños), de murallas para adentro, descubrirá una ciudad con muchos secretos tanto culturales como gastronómicos. Y después al atardecer que se acerquen a BARRASIE7E, a ver esa puesta de sol tan preciosa que nos ofrece Cádiz, acompañados de una copa de Barbadillo, en el establecimiento con mas clase del Paseo Marítimo.



miércoles, 28 de marzo de 2012

A fuego negro-San Sebastián

Después de la agradable experiencia en Atrio-Cáceres, hoy cruzamos la península y nos trasladamos a San Sebastián. Desde Madrid a unas cuatro horas en coche es una escapada gastronómica que siempre merece la pena. Es imposible abarcar la cantidad de sitios para comer que ofrece Donosti en un post. En cualquiera de ellos puedes disfrutar de un zurito y un pintxo a un gran nivel. Yo me quiero centrar en dos que se diferencian del resto y merece la pena conocer. Uno de ellos es A fuego negro al que dedico este post.


Esta situado en la Calle 31 de Agosto Nº 31, en la parte antigua de la ciudad. Esta calle es un autentico paraíso para los amantes de la buena comida,ya que está repleta de restaurantes y sociedades. A fuego negro es el local mas moderno de la zona y se diferencia inmediatamente por la luz anaranjada que sale de su interior. Reserve un día antes y no tuve problema, aunque me contestaran en vasco, cosa que es habitual en San Sebastián.


El local no es muy grande, al entrar tienes la barra a la izquierda y en esa pared en una pizarra apuntado todos los pintxos y demás comida y bebida que ofrece. Al fondo esta el comedor que tiene capacidad para unos veinte comensales. Aquí esta el primer problema ya que al no existir separación física entre la zona de pintxos y el comedor hay un gran jaleo, así que los que busquéis una velada relajada y romántica olvidaros.


El comedor está servido por dos camareras muy jóvenes, aunque son muy simpáticas se echa en falta algo mas de profesionalidad. Te explican que hay dos tipos de menús degustación, uno de 8 pintxos por 35 euros y otro de 11 pintxos por 50 euros. Nosotros elegimos el de 8 pintxos.



Para beber elegimos un vino blanco, en concreto Quintaluna 2010, un Rueda, elaborado con uva Verdejo y de las bodegas Ossian, el precio 12 euros. Lo podéis encontrar a la venta desde 6 euros.


¿Qué comimos? Te preguntan si eres alérgico a algún alimento y si te gusta mas o menos todo y las camareras te van trayendo diferentes pintxos, en nuestro caso el menú degustación consistió en:

1. Aceitunas "de las buenas" y con txorrito de vermouth, cuatro aceitunas rellenas de vermú, francamente bueno, dos aceitunas por persona. Una idea sencilla con un resultado excelente. El vermú no esta completamente líquido, no sé como lo hacen, pero tiene una textura muy agradable.


2. Rabas fritas en su tinta, no dice gran cosa, calamares fritos con la tinta del calamar dentro, simplón.   Estos dos primeros pintxos te los traen a la vez y aunque las aceitunas están realmente buenas, la primera impresión, al menos la que a mí me dio es que va a ser el típico sitio en el que te van a clavar por tres tonterías. Las rabas creo que se podrían sustituir por algo mas elaborado o que al menos de la sensación que merece la pena pagar los 35 euros.


3. Nieve de queso fresco espolvoreado con sobrasada, así de primeras suena muy bien, e incluso la presentación es sorprendente (lástima no tener foto) pero el resultado final no está a la altura. ¿Por que? Pues porque a nadie en su sano juicio se le ocurriría comerse una bola de nieve. Es la forma que mas se acerca y la mas sencilla de explicar el plato sin imágenes. El queso fresco tiene muy poco sabor y si a eso le añades que la sobrasada no se aprecia pues te queda eso, comer nieve. Además hay que sumarle como inconveniente que tienes que comerlo con las manos y el queso se va derritiendo mientras lo comes, así que terminas con las manos manchadas y con cara de tonto.

4. Oreja de cerdo basatxerri skabetxada con mole helado, nunca he sido muy amante de las orejas, morros, pezuñas, lengua, etc. Sinceramente, sin la ayuda del helado no creo que me lo hubiera comido, pero le daba un toque algo picante que lo hacía comestible en su conjunto. La textura de la oreja, para mí, desagradable.


5. Entsaladak de salmón marinado, cítricos y semillas y de espinacas y pulpo, bueno no hay mucho que decir sobre unas ensaladas, estaban ricas las dos. Yo creo que las utilizan como intermedio entre los entrantes y los platos principales. Hasta este momento los platos son servidos a mucha velocidad, parece que te están metiendo prisa.


6. Huevo frito sobre base de arroz, el plato no se llama así, pero es lo que contenía en esencia. Uno de los mas ricos de la cena. El huevo frito no esta hecho de forma tradicional sino como se ve en la foto.  Esta para mojar pan y el risotto también muy bueno. La cosa empieza a mejorar...


7. Bakajlu enkarbonao con pepitas de pimiento, como os decía la cosa fue mejorando y el bacalao estaba por encima de la media de la cena. Las pepitas de pimiento acompañaban muy bien a un bacalao excelente. En este caso no me comí la piel como en Atrio, pero salvando las distancias muy buen plato.


8. Mini-Makcobe con pan de ketchup y banana chips, sin duda el plato estrella de la cena. Creo que la próxima vez que vaya a San Sebastián iré a A fuego Negro sólo por comer esta hamburguesa hecha con la que dicen es la mejor carne del mundo. Ya había comido la carne de Kobe en otras ocasiones y quizás sea un delito ponerla en hamburguesa, pero el resultado es inmejorable. Me comí una y media y estuve pensando en pedir otra. Las patatas están hechas con plátano cortado muy fino y frito.


9. Regalize !T!, así es como aparece en la carta y consiste en tierra de cacao con helado de regaliz, coronado por lo que parece representar una hoja de marihuana. Estaba bueno, pero como casi toda la cena, exceptuando la Makcobe y el huevo frito no marca la diferencia que se supone debe buscar un establecimiento de cocina creativa.


Esto fue todo amigos. Ya sabéis que me encantan las conclusiones y esta no va a ser una excepción. Sinceramente me esperaba mas de este sitio. Quizás me habían generado unas expectativas demasiado altas o yo tengo aun demasiado reciente la comida en Atrio, y como se suele decir las comparaciones son odiosas. Aun así os aconsejo que si vais a San Sebastián os paséis por A Fuego Negro y lo conozcáis. No merece la pena detenerse en el menú degustación, asomaros a la barra y probar las cosas que os llamen la atención. Y sobre todo pedir la Makcobe ya me daréis la razón, no hay una hamburguesa igual!!