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jueves, 1 de marzo de 2012

La Gastro-Croquetería de Chema

En la calle Segovia 17, en el barrio de La Latina en Madrid se encuentra este pequeño lugar de culto a ese manjar tradicional de madres y abuelas, la croqueta. Recomiendo ir en transporte público ya que la zona no es de fácil aparcamiento, en caso de ir en coche se puede dejar en el aparcamiento público que hay en la Plaza de la Cebada. Otra recomendación es reservar con tiempo. Yo conseguí reserva en el mismo día para cenar, pero el resto de la semana estaba completo.


El local es muy pequeño, no habrá mas de ocho o diez mesas. La decoración es en colores claros que contrasta con el oscuro de las mesas. El techo abovedado. Llegamos los primeros, un poco antes de las nueve y aun estaba cerrado, llamamos y la camarera muy amablemente nos invito a pasar y a elegir mesa. Al darte la carta te explica en que consisten los platos, cantidades, y las sugerencias de la semana que no aparecen en la carta.


Con las bebidas te ponen un aperitivo. En nuestro caso consistía en tempura de langostino con salsa de chiles. Sencillamente delicioso. La cerveza es Brabante. Esta cerveza de origen belga y empresarios españoles empezó a comercializarse en 2009 y esta teniendo un fuerte crecimiento. Sobre todo en Madrid.

La especialidad no podía ser otra que la croqueta. Hay croqueta de sepia en tinta gratinadas, de sobrasada con chocolate, de lacón con queso de cabra y nueces... Nosotros no arriesgamos mucho. Optamos por la croqueta de la semana, que era de jamón de pato y foie y otra de mejillón tigre, ambas estaban muy buenas. Hay tanta variedad que te quedas con ganas de pedir mas, habrá que repetir.


Como segundo pedimos el tiradito de pez mantequilla marinado, aceitunas negras y rucula y hamburguesa de canguro. Era la primera vez que comía pez mantequilla y como suele pasarme con los marinados me gusto bastante. La hamburguesa de canguro en cambio no me convenció, la carne estaba demasiado hecha, me imagino que por el tipo de carne. Últimamente se ha puesto de moda hacer hamburguesas de todo tipo de carnes y cuanto mas exóticas mejor. Parece que a la gente le gusta eso de poder decir que ha comido hamburguesa de cocodrilo o de avestruz. Es una propuesta original, pero en muchos casos el resultado no es el mejor desde el punto de vista de la calidad. En mi opinión prefiero que la carne de la hamburguesa sea de ternera, de buena calidad y no muy hecha. La originalidad se puede aportar en los complementos y no sacrificar la calidad de la carne.


De postre hay propuestas muy interesantes como la croqueta de chocolate, cuajada de chocolate blanco con infusión de frutos rojos y praliné o la crema ligera tostada con platano y chocolate crujiente. La próxima vez que vaya prometo dejar sitio y probar alguno.

Los domingos preparan arroces como el arroz negro de calamares y langostinos. Nos aconsejaron que probásemos la lasaña de confit de pato con bechamel de naranja y especialmente la cazuelita de fideuá en costra, pero ese día no les quedaba.


Como conclusión, la Gastro-Croquetería de Chema es un rincón con encanto en el barrio de La Latina. Perfecto para una cena tranquila/romántica con tu pareja. Decoración agradable y servicio exquisito. Comida original y bien elaborada. Un sitio al que me gustaría volver.

De precio las croquetas (se sirven por pares) suelen rondar los 3,2 euros. El tiradito de pez mantequilla 8,25 y la hamburguesa por el estilo. En total pagamos unos 30 euros bebiendo tres cervezas en total.

No tienen página propia en internet. Se puede reservar a través de www.eltenedor.es. También tienen facebook donde podéis ver mas fotos de sus platos.

Un saludo.





jueves, 23 de febrero de 2012

El Tendido 2

Hoy nos trasladamos al barrio madrileño de Arguelles, en plena calle Andrés Mellado 21, un sitio que rebosa tradición por los cuatro costados y con algunos toques "curiosos". El tendido es un restaurante con una decoración muy taurina así que a los enemigos de la fiesta les recomiendo no ir, no vaya a ser que les de una indigestión.

A mí personalmente tampoco es que la decoración de este sitio en concreto me fascine, soy un ferviente amante de las tabernas de estilo andaluz, principalmente porque crecí correteando en ellas, pero para mi gusto este restaurante en concreto está demasiado recargado. Eso combinado con que no hay demasiado espacio entre mesa y mesa hace que la sensación sea de alboroto y claustrofobia. También puede ser que tuvimos mala suerte con la mesa, estaba esquinada y para entrar en mi sitio tuve que apartarla primero. 



Bueno primeras impresiones aparte hay que decir que el servicio muy correcto. El camarero, quizá me vio muy sediento, me trajo una cerveza bien fría sin demorarse, pese a que el comedor estaba lleno, gesto con el que se ganó su propina.

Otro punto negativo que le veo al sitio es la carta, esta dividida en ensaladas, ibéricos, raciones para picoterar, raciones de huevos rotos, pinchos fríos, pinchos calientes, nuestros pan payés, y carnes y pescado. Para mi gusto demasiado extensa y además los platos se repiten, las gulas al ajillo con gambas las puedes pedir en ración, pincho o con huevos rotos y con el foie pasa lo mismo, ya que puedes pedirlo tanto en pan payés como en ración, acompañado con pan blanco. No veo la diferencia. Al final tuvimos que preguntar al camarero que nos recomendase que pedir porque tampoco quedan muy claras las cantidades.


Al final comimos una ración de foie fresco a la plancha flambeado con Pedro Ximénez, cazuela de gulas y gambas, un pincho de salmón con su tartar y uno de solomillo de ternera a la parrilla al Brandy con setas. Todo estaba en general rico pero no te sorprende. El foie fresco quizás demasiado pesado, ya que es un plato delicado que no a todo el mundo le gusta ya que es muy grasiento y hay que saber prepararlo bien. El resto bien.

De postre nada. Café y un chupito de la casa que siempre se agradece. Es un gesto que tiene un coste mínimo y hace una cena mas agradable. No se porque este detalle se esta perdiendo y solo en los sitios con aire mas tradicional se sigue haciendo. No es necesario que sea el clásico licor de hierbas o pacharan, hay chupitos de muchas clases y para todos los gustos.


Como dato curioso a las doce de la noche apagan todas las luces, encienden velas y cantan la salve rociera a una figura de la virgen del Rocío que tienen. Me pareció simpático y todo el restaurante cantamos con ganas aunque uno de los camareros sobresalía por encima del resto. Tras cantar vuelven a encender las luces. Otro dato curioso es que cuatro tertulias taurinas de Intereconomía se han realizado en este restaurante.

Bueno creo que no me dejo nada, en general la cena estuvo bien, el precio muy ajustado, creo que pagamos algo mas de 40 euros. Recomiendo este sitio para una cena con los amigos donde lo importante no sea tanto la comida como pasar un rato agradable y poder beber un poco mas de la cuenta. Seguro que mas de uno termina cantando la salve rociera hombro con hombro con el camarero.

Dejo la web del sitio, un saludo.

http://www.eltendido.com/

miércoles, 22 de febrero de 2012

Alfileritos 24-Toledo

Como os prometí en la última entrada hoy nos trasladamos a Toledo para hablarles de un excelente restaurante: Alfileritos 24. Este restaurante toma su nombre del número de la calle en que se encuentra. Esta ubicado en una antigua casa de cuatro plantas, el interior del edificio ha sido rehabilitado por completo y presenta un aspecto moderno. Dispone de ascensor para poder acceder a los comedores situados en las plantas superiores. En la planta baja del edificio se sitúa la taberna donde tomar tapas o raciones. Las plantas superiores están destinadas a comedores, estos se distribuyen alrededor de un patio central, nuestra mesa estaba situada en uno de los laterales mas estrechos, lo que antiguamente sería un corredor pero aun así estuvimos bastante cómodos.



Igual que hago habitualmente reserve a través de eltenedor.com ya que era el restaurante mas valorado de Toledo y tenía buena pinta. La verdad no nos defraudó. El personal es joven y muy simpático, nos acompañaron  a la mesa y directamente nos preguntaron si queríamos algo de beber. Con las bebidas nos trajeron una crema de calabacin en vaso de chupito que estaba bastante rica. La carta es amplia, tiene bastantes entrantes y de segundo pescados, arroces y carnes. Además estaba perfectamente indicados los alimentos que no contenían gluten o que existía la posibilidad de eliminar los componentes que lo contienen.

De entrante pedimos foie con pan de especias y guiso de frutos rojos. El foie estaba delicioso y no hacía falta ni el pan de especias ni el guiso de frutos rojos para acompañarlo, con un poco de pan blanco bastaba. Como plato principal lomo de ciervo al romero con reineta caramelizada y solomillo de buey al PX con con raviolis de setas. Ambos platos fueron un acierto. Personalmente comí el solomillo poco hecho lo que siempre es un riesgo porque en algunos sitios lo dejan frío por dentro. En este caso estaba rojo al corte y caliente, así que perfecto y espléndidamente acompañado por la salsa de Pedro Ximenez y el ravioli de setas. El ciervo lo probé y aunque no es uno de mis platos favoritos por la cara de satisfacción de mi acompañante deduzco que también fue un acierto.


Como nos suele ocurrir no llegamos a los postres así que no os puedo decir que tal. Nos tomamos un café y no pudimos resistirnos a echarle un vistazo a la carta de combinados, ya que durante toda la comida habíamos visto al barman prepararlos con mucha soltura en la barra de la primera planta. La mayoría utilizaban como base la bebida de moda, la ginebra. Al final pedimos uno para compartir y casi no me lo dejan probar, no recuerdo que llevaba pero triunfo entre el público femenino. Yo sinceramente tratandose de gin-tonic no hago muchos experimentos. Ginebra Hendricks acompañada de tónica fever tree y una rodajita de pepino, para mi, el gin-tonic perfecto.

Se me olvida hablar del vino. Pedimos un crianza denominación de origen Castilla-La Mancha, si recuerdo el nombre os lo dejo en otro post.

Bueno como conclusión decir que el sitio es agradable tanto en su decoración como en el servicio, la comida esta deliciosa y todo salió por unos 90 euros, por lo tanto lo recomendaría para ocasiones especiales tanto en pareja como familiares.


Un último apunte. Nos hospedamos en "la posada de manolo", un hotelito de tres plantas con catorce habitaciones, cada una centrada en una profesión. A nosotros nos toco "los agricultores" y estaba muy bien decorada con aperos de labranza antiguos. Además esta situado al lado de la catedral y en la planta superior puedes desayunar (incluido en el precio) mientras contemplas la catedral a escasos metros. Habitación por unos 60 euros.

Dejo el enlace de la pagina web del restaurante: http://alfileritos24.com/

Un saludo.